SDJ VITORIA

Google
Web sdjvitoria.org
JSN ImageShow - Joomla 1.5 extension (component, module) by JoomlaShine.com

Mp3 SDJ

start Player
Inicio arrow Testimonios arrow Desde Perú
Desde Perú PDF Imprimir E-Mail

    Queridos hermanos quiero que leáis esta carta que me ha mandado un amigo Jesuita que esta de misionero en Perú. El se llama Juan Manuel Moreno, fue uno de los iniciadores de la comunidad Magnificat de Madrid. Un gran amigo y comprometido por el Señor allá donde le destinan. Quiero que este testimonio aporte algo de luz a lo que está pasando en esa zona de la selva peruana. Están muriendo muchos indígenas a consecuencia de la presión de las multinacionales, que quieren explotar los yacimientos de petróleo y otros minerales que se acaban de descubrir. El procedimiento es exterminar a los pueblos indígenas que viven por allí y nosotros nunca nos enteramos. Sirva este testimonio para tomar conciencia de la labor tan dura que tienen nuestros misioneros.

Padre Chechu

11de junio de 2009

 

peru.jpg

Queridos amigos y amigas todos:

Hace ya más de seis meses desde mi última carta colectiva, y creo que ya es hora de contaros un poco de mi vida por aquí y agradeceros una vez más todo el apoyo que recibo de vosotros, en lo económico, en lo moral y en lo espiritual.

Este es ya mi tercer año en el Perú, y el tiempo pasa rapidísimamente. No me costó nada adaptarme. Me he sentido feliz desde el día que llegué, y cada vez me voy sintiendo más feliz, dando gracias a Dios de haberme proporcionado este rinconcito tan fabuloso para el otoño de mi vida. El año próximo caerán ya los 70 años de vida, y veo que ya está aquí presente ese futuro que tanto me inquietó durante mi vida. “Ha sido largo el viaje, pero al fin llegué” dice una canción evangélica que me gusta mucho repetir.

Estamos preparando la fiesta de San Luis Gonzaga, que es el patrono del seminario. Ese día, el 21 de junio,  nos visita mucha gente de la ciudad, y amigos venidos de fuera, y muchos sacerdotes que estudiaron aquí y se sienten agradecidos al seminario en el que se formaron. Es un día muy bonito porque nos permite ver y celebrar el sentido y el misterio de lo que se vive en la vida ordinaria de cada día.

Mi trabajo se concentra en el seminario. En la ciudad apenas tengo tiempo para actividades pastorales. Un día a la semana voy con los seminaristas a diversas comunidades rurales a celebrar la eucaristía. Los miércoles voy a confesar al centro “AguaViva”, que es un centro de rehabilitación de alcohólicos y drogadictos. Las confesiones son impresionantes, porque las vidas de la gente son desgarradas y muchas veces me entran ganas de llorar escuchándolos. Tienen una sensibilidad religiosa muy acusada, y uno comprueba el poder sanador de la oración y de los sacramentos.

 Los domingos tengo el grupo de oración carismático, que ha seguido creciendo mucho. Nos tuvimos que trasladar de lugar, porque la capilla en la que nos reuníamos se nos hizo pequeña. Ahora asisten como promedio unas 150 personas a la oración.

Nos pidieron organizar la vigilia de Pentecostés en la catedral, que se llenó de bote en bote. Fue una vigilia larga (cinco horas) y la habíamos preparado con mucho cuidado, temas testimonios, lecturas, escenificación, Powerpoints, dinámicas, todo encuadrado dentro de la Eucaristía. Al final la gente no se quería marchar. La gente entró en la dinámica desde el primer momento. Aquí la gente no tiene vergüenza ninguna de levantar los brazos, aplaudir, saltar, bailar. Es impresionante ver una catedral llena de gente saltando y brincando en la noche de Pentecostés.

No sé si os habrá llegado por la prensa la situación tan difícil que estamos viviendo en la misión con motivo de la revuelta de los indígenas contra el gobierno. Los indígenas viven en la selva peruana, donde llevan su modo de vida tradicional, muy disperso, y seminómada. Hay unos 300.000 en todo el Perú, pertenecientes a muchas etnias y lenguas diversas. Los indígenas de nuestra misión aquí en Jaén son los famosos jíbaros, reductores de cabezas, que han sido siempre un pueblo muy guerrero. Los jesuitas llevamos varios puestos de misión en los distintos ríos que son afluentes del Marañón, el Nieva, el Santiago, el Cenepa…

 

El problema es que en la selva amazónica se han descubiertos fabulosos recursos naturales de minería, de petróleo, y de madera. Las grandes compañías internacionales quieren recibir lotes para explotar estas riquezas, pero interfiriendo con el habitat natural de los indígenas y causando tremendo daño al medio ambiente. Hace poco el gobierno aprobó unas leyes que los indígenas consideran muy perjudiciales para sus intereses, y toda la Amazonía se ha sublevado.

El mayor conflicto ha tenido lugar precisamente en la zona de nuestra misión. Cinco mil jíbaros (aguarunas y huambisas) llevaban ya dos meses en las cercanías de Jaén, cortando la carretera que va de Jaén a Bagua y desde allí a toda la selva norte del Perú. El corte estaba en un punto cercano al puente de Corral Quemado, que es el único puente sobre el río Marañón, y por donde tiene que pasar todo el tráfico.

Sus reclamos son justos, pero sus actividades estaban creando muchas molestias a toda la población civil. Al cortar la única carretera que desde aquí cruza los Andes para ir a la costa, ha creado un caos en estos pueblos que dependen de la costa para la mayor parte de sus productos. Todo ha empezado a escasear, alimentos, gasolina, medicinas...

A nosotros en Jaén no nos afecta tanto, porque el corte de la carretera ha sido a unos 20 kms, pasado Jaén, y por eso no se ha interrumpido nuestra comunicación con la costa. Pero de Jaén en adelante hay pueblos y ciudades grandes que sí han quedado totalmente incomunicados.

El viernes el gobierno se decidió a desalojar a los indígenas después de dos meses de sitio, y ha corrido mucha sangre. Han muerto 22 policías de disparos, algunos de ellos degollados, y ha muerto un número todavía indeterminado de indígenas, pero que parece que ha sido mucho más numeroso de lo que el gobierno quiere reconocer hasta ahora. Algunos hablan de decenas y aun de centenares de indígenas muertos.

peru2.jpg

Ayer los nativos tomaron por la fuerza una estación de bombeo del oleoducto y masacraron a la guarnición de policía que la custodiaba. Murieron doce policías degollados. El gobierno ha dado orden de intervenir al ejército y parece que la cosa está más calmada, pero nunca se sabe que es lo inmediato que va a suceder mañana. Hay toque de queda. Los hospitales de Jaén y de las dos Baguas están todos llenos de heridos.

Esos miles de indígenas que cortaban la carretera se han dispersado, y están absolutamente atemorizados ante las posibles represalias y vagan por la zona como ovejas dispersas. Los estamos acogiendo en nuestras parroquias. En la parroquia de Bagua grande han dado refugio a unos 800, que están totalmente traumatizados. Muchos de ellos, huyendo de la policía han cruzado el Marañón a nado, y se han venido a esta banda, la de Jaén. Los hemos acogido también en el centro de catequistas y en la parroquia de Bellavista.

Coordinando con la fiscalía hemos organizado la repatriación a sus lugares de origen en los ríos del interior. Ayer salieron de las diversas parroquias ocho camiones llenos. En todos ellos iba un miembro de la defensoría del pueblo, y un sacerdote o religiosa para garantizar que la policía los dejase pasar sin represalias. Nosotros pusimos a su disposición también el camión del seminario y fue el propio Rector el que los condujo hasta el río Chiriaco, donde ellos ya se sienten en su propia casa.

Todo está tranquilo pero permanece el estado de emergencia. Hoy había convocado un paro en Jaén en protesta contra el gobierno, pero la situación de emergencia impedirá cualquier tipo de manifestaciones. No sé muy bien cómo transcurrirá la jornada. Esperemos que todos estos incidentes ayuden al gobierno a derogar las leyes y establecer unas leyes nuevas dialogadas con los propios indígenas que respeten sus derechos y su modo de vida.

Creo que ya me he alargado demasiado. Sigo las noticias de España sobre la crisis económica, y veo los problemas que tenéis por allí, y me hago cargo de lo que significa sobre todo el problema del paro en tantas familias. Por eso sigo agradeciendo que a pesar de la crisis no han disminuido las ayudas que recibo de muchos de vosotros. Como he hecho anteriormente, a fin de año os enviaré la relación del modo cómo he empleado las ayudas recibidas por vosotros.  Muchas gracias, de nuevo.

Que tengáis unas merecidas vacaciones, y los estudiantes un feliz fin de curso. Un abrazo muy fuerte en unión de oraciones.  Juan Manuel

 

Modificado el ( sábado, 13 de junio de 2009 )
 
< Anterior   Siguiente >

Próximo Eventos

13.03.2010 - 14.03.2010
Retiro Comunitario
26.03.2010 - 26.03.2010 | 20:00
Celebración Penitencial
28.03.2010 | 18:00
Vida Nueva
Free Joomla Templates