El día 15 de marzo el grupo de jóvenes de Fuego Nuevo hemos tenido retiro con Lucas y Lili. Un retiro en el que puedo decir que ha sido corto, ya que solo era ese día, pero cargado de contenido. El Señor nos habló a todos los jóvenes del grupo sobre nuestra tarea evangelizadora usando a Lucas como instrumento para transmitirnos su mensaje. Este retiro para mí fue especial no solo por el poder compartir todos los jóvenes con Lucas y Lili de la eucaristía, de la comida y de la oración, si no por que el Señor me habló de manera personal a través de cada charla.
La primera de ellas “el celo misionero” me quedo con las frases ¡nuestro llamado es a evangelizar!, ¡demos testimonio para que la gente nos crea! A través de ellas siento que el como el Señor me anima a decirle a los demás las maravillas que ha hecho en mi vida desde la cosa más pequeña hasta la más grande. Todos tenemos un testimonio que contar y debemos usarlo como un instrumento para que los demás conozcan de Él y puedan experimentar su amor.
La segunda charla “el poder de la intercesión” en la que el señor nos dice “pedid y se os dará” y aunque sabemos esto, en ocasiones se nos olvida y queremos lograr nuestras metas por nuestras propias fuerzas y es aquí cuando siento que Dios me llama a orar a pedir por aquello que se nos dificulta, a orar por la evangelización, a orar por aquellas personas a las que me quiero acercar y hablar de Él y no me atrevo, a perseverar y no cansarme y esto me queda claro que solo lo puedo conseguir a través de la ORACIÓN, pero no una oración de un día o de cinco minutos si no una oración constante y activa.
Otro punto importante del retiro fue un taller que realizamos en el que nos dividimos mujeres y hombres para comentar y sacar propuestas que podemos realizar tanto a nivel personal y como grupo para lograr la tarea evangelizadora, entre ellas me gustaría destacar la oración diaria por la evangelización tanto a nivel personal como en grupos pastorales, ideas y actividades creativas para atraer a nuestros amigos, entre nosotros hacernos un seguimiento de si estamos cumpliendo con la oración, acciones que aumenten nuestra convicción de cristianos para poder ser capaces de hablar de Dios y de lo que Él ha hecho en nuestras vidas.
El Señor nos ha dado una gran tarea, pido oración por nuestro grupo Fuego Nuevo y porque estas propuestas se conviertan en acciones. Gracias a Lucas y Lili por haber compartido con nosotros, el Señor los bendiga.
Hellen Jiménez













